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Artículo publicado por los periodistas Zinaldo A. Santos y Michelson Borges.
Las catástrofes naturales fueron consideradas los eventos más significativos del año 2005, de acuerdo con una encuesta de opinión realizada por la BBC en 27 países. En el articulo de tapa de la revista "Veja" del 21 de junio de 2006, se dice que "ya comenzó la catástrofe causada por el calentamiento global, que se esperaba de aquí a treinta o cuarenta años. La ciencia no sabe cómo revertirá sus efectos".
El informe afirma incluso que, en 2005, según el relevamiento de la Organización de la Naciones Unidas, ocurrieron 360 desastres naturales, de los cuales 259 están relacionados directamente con el calentamiento global. "A comienzos del siglo XIX, de acuerdo con algunos historiadores, difícilmente había más de media docena de eventos de grandes dimensiones en un año. En total, fueron 168 inundaciones, 69 tornados y huracanes, y 22 sequías, que transformaron la vida de 154 millones de personas".
Cuando un estudiante de la Biblia enumeraba las señales que apuntan al fin del mundo y la proximidad del regreso de Jesús, acostumbraba escuchar respuestas del tipo: "Esas cosas siempre sucedieron, y el mundo todavía está ahí". O "Son solo coincidencias que no tienen nada que ver con las profecías bíblicas". Ocurre que ahora son los investigadores y los medios seculares los que se están uniendo al coro apocalíptico, aun cuando no tengan motivaciones religiosas como los cristianos.
Jamás, en toda la historia humana, fue tan preciso el texto de Romanos 8:22: "Toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora". La temperatura media de la Tierra se elevó en 1 grado en los últimos 120 años, provocando que los hielos y los glaciares polares se derritieran. Los océanos se están calentando cada vez más, las sequías y las inundaciones
El desequilibro de la naturaleza y las catástrofes actuales son señales de que el mundo no durará mucho.
se hacen más virulentas, los animales cambian sus rutas migratorias, desciende la diferencia de temperatura entre el día y la noche, las olas de calor ya mataron a miles y la biodivercidad empobrece.
Las catástrofes son cada vez más frecuentes. Hace poco, 280 mil muertos, además de los desamparados, fueron el resultado de un tsunami en Asia. En octubre de 2005, el huracán Katrina devastó la ciudad de Nueva Orleans, en los Estados Unidos. El Brasil también sufrió el impacto, en marzo de 2004, de esos fenómenos que mataron al menos a 3 personas y destruyeron miles de casas en la región sur del país. Y hasta el Amazonas brasileño, cercado de agua por todos lados, llegó a experimentar los rigores de una sequía en 2005.
Perplejos, los estudiosos se devanan los sesos con investigaciones y análisis, en busca de las causas a partir de las cuales pretenden hallar soluciones.Y no faltan intentos de explicación. Están los que conocen la mano depredadora del hombre detrás del desequilibrio natural. Las catástrofes y las alteraciones de la naturaleza serían solo una reacción a las agresiones sufridas. La intromisión del ser humano en la naturaleza, al explotar sus recursos, generó situaciones ambientales críticas, como la amenaza de agotamiento de las fuentes de agua limpia, el cambio climático, la pérdida de la biodiversidad, la contaminación y la reducción de los recursos energéticos.
Siete truenos
En el libro The Seven Thunders [Los siete truenos], el físico nuclear Ron Nielsen, de Australia, haciendo referencia a Apocalipsis 10:1 al 3, enumera siete graves problemas por los que la humanidad pasa actualmente. Según él, los problemas tienen al menos cuatro atributos en común: (1) están asociados al deterioro acelerado del medio ambiente; (2) muestran que se está llegando a los límites ecológicos del planeta; (3) están ocurriendo en la actualidad, luego de haber comenzado solo hace 200 años; y (4) indican que, dentro de un breve periodo, habrá un colapso en los sistemas de manutención de la vida. "Todos esos problemas muestran que se está caminando en la dirección de una crisis global de magnitud sin precedentes", afirma Nielsen. 4, El primero de los "truenos" de Nielsen es el deterioro del medio ambiente, provocado, entre otros factores, por el aumento de las actividades industriales y agrícolas. Entre 1990 y 1995, hubo un crecimiento en la producción industrial de los países industrializados del orden de un 2,6% anual. En China, el crecimiento fue del 18,1 %, y en Asia oriental, del 16%.
Con respecto a la agricultura, un factor preocupante es el aumento del uso de pesticidas. En 1960, se utilizaba cerca de 0,4 kg por hectárea. En 1999, el consumo subió a 2 kg. Cuando se sabe que la exposición a los pesticidas puede causar serias enfermedades, como linfoma, leucemia y cáncer de mama, se tiene idea de la real dimensión del problema. Además de eso, los pesticidas y los fertilizantes están destruyendo el biosistema vital del suelo, lo que disminuye la eficacia en la producción de alimentos. El segundo problema señalado por el físico es la explosión poblacional. Cada segundo, cerca de 4 niños están naciendo en el mundo. Son 250 por minuto y 130 millones por año. Por otro lado, cerca de 100 personas mueren por minuto en la Tierra, lo que indica aproximadamente 50 millones por año. Al hacer cuentas, se llega a la conclusión de que ocurre un aumento poblacional de cerca de 80 millones por año. Se estima que el número de personas que vivirán en el planeta en 2030 será de alrededor de 8.000 millones.
Al problema de la explosión poblacional, se suma la reducción de los recursos
Las catástrofes y las alteraciones de la naturaleza serian solo una reacción a las agresiones sufridas. La intromisión del ser humano en la naturaleza, al explotar sus recursos, generó situaciones ambientales críticas...
terrestres; el tercero de los "truenos". Esos recursos están disminuyendo, principalmente, debido al aumento de la población global. Hace 2 mil años, había hasta 59 hectáreas de tierra utilizable por persona. En 1830, ya eran 10 hectáreas. Actualmente, cada persona dispone de menos de 2 hectáreas. Las áreas de tierra utilizable están siendo destruidas por la industrialización, por la agricultura intensiva y por la deforestación. Entre 1945 y 1990, casi 2.000 millones de hectáreas fueron perdidas.
La pérdida también ocurre en la biodiversidad global. De acuerdo con Nielsen, 140 especies se están extinguiendo por día; es decir, el 5% de los 10 millones de especies estimadas del planeta están desapareciendo cada década. Eso dignifica que, hasta el año 2050, aproximadamente un cuarto de las especies de plantas y de animales será borrado del mapa.
La disminución de las fuentes de agua potable es otro problema serio. La Organización Mundial de la Salud anunció recientemente un dato espantoso: más de 1.000 millones de personas no tendrán acceso al agua potable y 3,4 millones morirán anualmente por causa de enfermedades que podrían ser fácilmente evitadas por cuidados en el saneamiento y la mejor disponibilidad de agua. De no modificarse las actuales prácticas de desperdicio y degradación de los recursos hídricos, 2/3 de la población mundial estarán viviendo en condiciones de escasez de agua en el año 2025.
Tan importante como el agua para el sostenimiento de la vida es el aire. En tanto, según Nielsen, "sistemática y persistentemente estamos destruyendo esa fina capa atmosférica, el aire que necesitamos para respirar, para la regulación del clima y la protección contra las mortales radiaciones ultravioleta". A menos que se detenga la deforestación, se planten más árboles y se encuentre alguna forma de reducir la cantidad de carbono lanzado a la atmósfera, su concentración nociva continuará
aumentando.
EI quinto "trueno" es la crisis energética. Considerando que los combustibles fósiles, como el petróleo y el gas natural, todavía son las principales fuentes de energía (86% del consumo global), el aumento en la producción de vehículos automotores representa otro serio peligro para el medio ambiente. En 1950, la producción mundial de vehículos automotores fue de 8 millones de unidades. En promedio, eran 2 vehículos por cada 100 personas en el mundo. En 1999, la producción subió a 39 millones, elevando el promedio a 9 vehículos por cada 100 personas. En 50 años, la población mundial se duplicó, mientras que la producción de automóviles se quintuplicó.
Las proyecciones indican que, dentro de 30 años, habrá casi 20 veces más vehículos en las calles de los que había hace 50 años, lo que consumirá las últimas gotas de petróleo o quemará gas, contaminando todavía más la atmósfera (los automóviles son la mayor fuente de contaminación de las ciudades). A menos que se desarrollen fuentes alternativas de energía económicamente viables y seguras, el problema del calentamiento global y de la contaminación tenderá a agravarse.
El sexto y el séptimo "trueno", en la concepción de Nielsen, tienen que ver con la degradación de la calidad de vida, y con los conflictos armados y el aumento de la capacidad de matar.
El ritmo de destrucción de los recursos del planeta aumentó sensiblemente en los últimos años.
Cada vez más, el abismo entre ricos y pobres se está profundizando. Poquísimas personas en el mundo poseen la mayor parte de los recursos económicos, mientras que la inmensa mayoría vive debajo de la línea de pobreza. Eso profundiza la violencia.
Con respecto a las guerras, los números también impresionan. Solo los Estados Unidos gastan, por año, más de 300 mil millones de dólares en asuntos militares. Las regiones en desarrollo (como el África subsahariana, y el sur y el este de Asia) gastan hasta el 14% de su presupuesto en armas. Y, mientras tanto, el hambre y la ignorancia aumentan. Con el avance de las tecnologías bélicas, el poder mortal de la raza humana creció de manera temible. Una sola bomba atómica de 25 megatones es capaz de aniquilar más de 10.000 millones de personas. Es decir, si la población de la Tierra fuese agrupada en un lugar, sería posible extinguirla con una sola bomba.
Al analizar todos estos datos acerca de la situación mundial, Nielsen concluye: "¿Cómo describiría a un capitán de navio que ordenase quemar todos los botes salvavidas, destruir los equipos de comunicaciones y agujerear la embarcación? Eso es lo que estamos haciendo con nuestra nave espacial llamada Tierra. Estamos destruyendo la tierra, el agua y la atmósfera".
El desenlace
La intensificación de tragedias naturales indica que nos aproximamos rápidamente al fin del tiempo. Al apóstol San Juan se le dio una vislumbre de un tiempo, en el futuro, en que Dios hará un ajuste de cuentas con "los que destruyen la Tierra" (Apocalipsis 11:18). Las tendencias cada vez mayores de destrucción del planeta evidencian claramente que el Señor de la historia intervendrá para renovar todas las cosas. En las palabras de San Pedro, "el día del Señor vendrá como ladrón en la noche, en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos", pero "nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva" (ver2S. Pedro 3:10-13).
La confianza es el sentimiento con que debemos mirar hacia el futuro. La perplejidad, el temor y la desesperación deben ceder lugar a la tranquilidad, la certeza y la alegre expectativa. Fue el propio Cristo el que aconsejó, en San Lucas 21:28: "Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguios y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca"
La intensificación de los terremotos
La mención de terremotos en los evangelios y en el Apocalipsis es digna de atención especial. Los escépticos podrían argumentar que estos siempre ocurrieron y, por eso, no serían una indicación de la cercanía del fin. El énfasis, por lo tanto, debe estar dirigido a la frecuencia y la intensidad cada vez mayores con los que suceden. El más terrible terremoto de la historia, "cual nunca lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra" (Apocalipsis 16:18), ocurrirá en ocasión del regreso de Jesús.
Números que asustan
♦ La escasez de agua potable ya alcanza ja 2.000 millones de personas. A este ritmo, dentro de 25 años serán 4.000 millones.
♦ Como informan las grandes empresas de seguros del mundo, los daños temporales y las inundaciones aumentan año tras año. En Europa, según datos del Consorcio Allianz, se cuadruplicaron solo en la primera mitad de 2002.
El agua contaminada por el descuido ambiental mata a 2,2 millones de personas por año.
♦ Tres millones de muertes son causadas anualmente por la contaminación del aire.
- Las emisiones de carbono, el principal contaminante del aire, aumentó un 10% desde 1991.
♦ El 2,4% de los bosques fueron destruidos durante la década de 1990, un área equivalente al territorio del Mato Grosso.
♦ Unos 30.000 millones de toneladas de basura son arrojadas anualmente al medio ambiente.
♦ Unas 140 especies de plantas y animales se están extinguiendo cada día.
♦ Lo que los Estados Unidos gastan en el mantenimiento de su arsenal nuclear (4.500 millones de dólares por año) alcanzaría para salvar de la muerte por malaria a 600 mil niños y proveer vacunas contra el sarampión suficientes como para salvar a más de 500 mil niños cada año.
♦ Con solo el 1,5% de la riqueza combinada de las 200 personas más ricas del mundo, sería posible proveer educación primaria a todos los niños del mundo.
Según el estudio "Cambios climáticos y Servicios financieros", los problemas ambientales podrían generar costos de hasta 150.000 millones de dólares por año hasta el año 2012.
